Bryan Proteau
(Fuente: clovenhoov, vía alybitch)
Where… CROAAAAAAAACK!
How to make your own still lifes
It’s my grandfather, he died some years ago.
So, dad and i draw this on a napkin, lol.
-Crownset
Como nota curiosa
Recurro mucho, por no decir siempre, a los cráneos a la hora de dibujar rostros. En realidad, no es que sean figura de mi devoción. Francamente, tiempo atrás no me gustaban, ahora sí.
Primordialmente -más allá de la estética-, la mayor parte de las veces, las tomo para representar lo que inevitablemente somos. Es decir, podemos maquillarnos, arrojarnos a la vida diaria con nuestra mejor sonrisa y armar todo el anfiteatro que nos hemos cargado, como supuesto individuo en una sociedad; pero, bajo todo eso, más elemental -pero complicado que ello-, somos creaturas. Y tras todo eso que construímos, hay otro rostro, duro, “no tan atractivo”, el cual es igual que el de los demás personajes, indistintamente al papel que interpreten -que, como si de una confabulación colectiva se tratara, les han cubierto los ojos-.
Persisten nuestras necesidades básicas, las cuales, incluso, mostrarlas se convierte en un tabú, algo “vergonzante” de mostrar sobre el escenario.
¿Por qué? en esta obra, las hemos sustituido por cosas banales, hemos decidido el drenarnos por la aceptación, cuando nuestro verdadero ser, está siempre en busca de conocimientos y la exploración de su persona (sí, esto incluye sensaciones y sentimientos, los que me parece curioso, en este anfiteatro, se tratan incluso de erradicar, cuando a fin de cuentas interfieren con nuestro desenvolvimiento).
Aun, fuera de toda esta ejemplificación, entre todos intentamos ignorar muchas cosas y nuestra naturaleza que siempre estará allí, latente.
Blohbloh. Resumidamente, aquí, el cráneo representa el verdadero rostro de estos personajes, quienes se han entregado a toda esa verdad que ha dejado de sucumbir ante la carne y los engaños de la piel.
Sobre la elaboración
Por vez primera, me aventuré a hacer la ilustración por partes (por lo regular son de una sola sesión); empezando por el cráneo (porque no estaba muy segura sobre la corona, más que por la pereza). De esa forma, si no me convencía, era cuestión sustituírla. Es más -pensé- igual y si no se utiliza esta vez, hasta reciclo el cráneo. Afortunadamente, la primera fué la vencida (aunque tuve problemas en cuestión de qué tan inclinada debía ir la enorme corona).
Se trata de un cráneo bastante gastado y por eso sus partes carcomidas y desiguales (incluso en su imagen sola tiene una perforación en la parte superior).
Para la segunda sesión, me basé en un poco de distintas fotos de coronas del siglo XVII. Y digo distintas porque en realidad ninguna me convenció para lo que quería hacer, recorrí fotos hasta que se me formó una ligera noción de como mover el bolígrafo.
Hasta ahí, según yo, la cosa ya estaba terminada y era cuestión de integrar un dibujo al otro. Pero no fué así, algo andaba mal y no lo visualizaba a lo que se me había pedido. “Igual no tengo tablet, pero paciencia …no sé”. Al final me decidí por agregarle una mandíbula, en las peores condiciones. Y finalmente el dibujo quedó así.
(Fuente: http)
(Fuente: necroseevangelicum.deviantart.com)
#2
No hay suficiente LCD en el mundo como para arriesgarme a comenzar…
Coi-coi. Why so… sequacious?